Infolinks In Text Ads

domingo, 4 de agosto de 2013

Cronica XX triatlon de Pálmaces 2013

Muy buenas de nuevo. Aquí me siento de nuevo a escribiros otra crónica, aunque me adelanto y os escribo la de la última competición que he tenido, y os debo todavia 3 crónicas, una de la travesia del valle de iruelas, el triatlon olimpico de la casa de campo organizado por Wild Wolf y por último la cicloturista donde por fin me estrené subiendo un puerto de verdad, y cayeron 3 de golpe en esta marcha.

Bueno, vamos a la crónica. Tenía ganas de participar en este triatlon, y ya el año pasado me quedé a las puertas, ya que cuando me apunté me quedé en lista de espera y finalmente no pude participar. Un triatlón con solera, esta es su XX edición, un triatlón conocido por mucha gente en España por su buen hacer y por como se vuelca el pueblo, Pálmaces de Jadraque, con apenas 64 habitantes, por esta prueba que la hace mas memorable si cabe, y por su recorrido y fama. Y por los participantes, siempre con buena representación de gente conocida en este mundillo, y por el nº, no muy abundante, solo con 225 participantes.

La prueba se celebraba el pasado 27 de julio a las 4:30 de la tarde. Se suponía que iba a hacer calor, lo que iba a hacer la prueba mas dura, pero el sol nos respetó bastante, habiendo nubes en bastantes momentos de la prueba, pero no nos libramos del viento, que hizo de la natación y bicicleta, unos sectores muy duros. Allí nos presentamos dos horas antes, para ir con tranquilidad, saludar a los compañeros, numerosa representación de aguaverdes, preparar las cosas, ya que habia dos lugares distintos para las transiciones. La T2 en el pueblo, donde se dejaba la bici y finalizaba la prueba, y la T1, en el lugar donde nadábamos.

Una vez listos, nos dan la salida puntuales, y empezamos a nadar, salida muy limpia, nada de golpes, pero a pesar de las ganas de competir, sensaciones malísimas. Había oleaje, tragué bastante agua, por lo que salí muy hidratado de aquí, jeje, y no encontrando el ritmo en ningún momento, por lo que por primera vez estaba deseando acabar y coger la bici para quitarme este mal momento, y así pasó, salí del agua en 35 minutos, faltal, cuando tenía previsto hacerlo en 30 como mucho. Bueno, subida hasta la T1, rápida transición, y a rodar. 60 kms por delante en un ida de Pámaces a Atienza, y vuelta. Como os contaba, un recorrido sube baja muy asequible para rodar en plan contrarreloj, de hecho era sin drafting, pero nos encontramos con el problema del viento, que hacía que la bicicleta diera bandazos, de hecho, vi a gente con alguna rueda lenticular que se cayó. Había momentos que el aire daba a favor en la ida, pero no siempre, y en cambio, en la vuelta, todo el rato en contra.


Así se pasó la bici, en un tiempo de 2 horas y 7 minutos, terminando subiendo la cuesta del pueblo hasta la T2, cuesta que luego subiriamos dos veces corriendo, uff. Transición y ganas de correr, 12 kms para terminar en dos vueltas, desde el pueblo hasta la presa, 3km de ida y otros 3 de vuelta, con constante avituallamiento, muy agradecido por la cantidad y el trato, y ánimos todo el rato, de hecho, mi anecdota, cuando subia corriendo para completar la primera vuelta, una mujer mayor sentada en la puerta de su casa, me vio que no llevaba la goma que daban al completarla, y me dijo, ánimo, que ya te queda nada para coger la goma y terminar la 1º vuelta, jeje.

Bueno así se pasaron los 12 kms, muy animado, aunque muy cascado por el esfuerzo de la bici, con algo de flato al principio, pero completando este triatlon en 3 horas y 56 minutos, haciendo la carrera en 1 hora y 14 minutos, fatal, pero completada al fin y al cabo. Con muchas ganar de repetir, espero el año que viene y bajar en mucho este tiempo. Prueba muy recomendable.

1 comentario:

IronSergio dijo...

Muchas felicidades Angel por ese Pálmaces!!!
que suerte poder haber participado en un triatlón tan emblemático, yo nunca he participado y tengo ganas de hacerlo y más después de haber leído tu crónica!!!!
De nuevo muchas felicidades, y no entrenes tanto que estas muy fuerte.

Y seguimos esperando las crónicas pendientes ;-)